El Gobierno piensa sacar la nueva Ley de Libertad Religiosa en este semestre

La nueva Ley de Libertad Religiosa verá la luz este semestre, de acuerdo con las palabras de José Manuel Contreras, director de Relaciones con las Confesiones. Así lo afirmó en una mesa redonda, en la que además acometió algunas de las reformas propuestas, como la simbología religiosa en los espacios públicos, el nuevo estatuto jurídico para los ministros de culto o la regulación de los derechos colectivos de las confesiones.

José Manuel Contreras presentó algunas de las lineas generales de la nueva Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia, en el marco de una mesa redonda en la que también participaron Fernando Vidal, sociólogo y miembro de la corriente cristiana del PSOE, y el catedrático Rafael Navarro Valls.

Contreras señaló que el Gobierno sigue apostando por tener lista la nueva ley a lo largo de este semestre y que parte de su contenido estará basado en la incorporación de jurisprudencia constitucional española y de otros tribunales.

Preguntado por la demanda social que suelen invocar los políticos para acometer reformas, Contreras defendió la que está en preparación como una «iniciativa del Gobierno», una apuesta programática, porque «las leyes no se hacen sólo por demanda social».

Además, también expuso que «la ley de 1980 responde a una realidad que no es la de hoy», en la que, señaló, hay un millón de musulmanes, uno y medio de miembros de iglesias evangélicas, 600.000 ortodoxos y presencia de budistas y mormones, junto a un 77% de católicos, entre practicantes y no practicantes, lo que supone unos 35 millones de españoles.

CONTENIDOS DE LA LEY
Contreras asegura que a día de hoy se trabaja con «varios borradores» y que se han mantenido contactos «oficiosos» con las diferentes confesiones (en especial con las reconocidas como de notoriedad y arraigo). De estos contactos y borradores se desprende que se abordarán asuntos como que la previsión de espacios dotacionales para los lugares de culto en las leyes del suelo; un estatuto jurídico de los ministros del culto, que regule, entre otros asuntos, su relación con la seguridad social; una regulación mayor de la inviolabilidad de los lugares de culto; la forma de «objetivar» la declaración de notoriedad y arraigo; la regulación de los derechos colectivos de las confesiones; el acceso a subvenciones por actividades de tipo social o caritativo; o la regulación del descanso semanal para quienes no coincida con el domingo.

MANTENER ACUERDOS
Según reveló Contreras, «el Estado no va a tocar los acuerdos del 79 ni del 76; por lo tanto, jugaremos sobre ese marco normativo que existe: la Constitución, los acuerdos con la Iglesia católica y los acuerdos con las diferentes confesiones. Ese marco no se va a tocar, salvo que ellas quieran».

En este sentido, negó por ejemplo que se fueran a suprimir figuras como la del arzobispado castrense, porque de lo que se trata es de «repensar la laicidad jurídica».